Los Cameros

 El viajero que quiere venir a Cameros tiene  que saber que no encontrará bodegas ni viñedos. Cameros está en las montañas de La Rioja, en el Sistema Ibérico. Aquí hay bosques diversos, cumbres de más de 2.000 metros y pueblos pequeños, muy pequeños.
Con una naturaleza exuberante y una explosión de color en primavera y otoño inigualable.

Sin embargo, el viajero que quiere aprovechar su estancia en Cameros para visitar una bodega de Rioja, tiene que saber que las distancias son cortas. En poco más de media hora en coche por la carretera N-111, paralela al río Iregua, llegaremos al Valle del Ebro, a las tierras de viñedos y a las bodegas de prestigio de Rioja.  


Cameros es una comarca con nombre propio. Una marca turística con historia que hace referencia a leyendas y tradiciones de pastores trashumantes.

Los Cameros son dos. El Nuevo y el Viejo, aunque no se sabe muy bien por qué esta diferencia. Hay escrituras del siglo XI que hablan de ambobus Camberibus . Ahora decimos que son dos valles y dos sierras. El río Leza y el río Iregua, que descienden hasta el río Ebro. Y en sus orillas se reparten una docena de pueblos y sus aldeas en cada valle. Entre todos no llegan a 3.000 habitantes censados, aunque en la vida diaria son muchos menos.  
 

 Este es un destino turístico tranquilo, para saborear el ritmo lento del día, sin prisas. Aquí te olvidas de la rutina de la vida urbana y respiras los detalles de la memoria o descubres experiencias desconocidas. Estamos rodeados de montañas, de bosques y ríos desde que entramos por el Puerto o por el nuevo Túnel de Piqueras, si el viajero viene desde el sur, por Soria. Bosques de hayas, robles y pinos nos acompañan junto al río Piqueras, primero, y el río Iregua, después, por el Camero Nuevo, por la carretera nacional 111 que viene de Soria. Sólo 52 kilómetros nos separan de la ciudad de Logroño. Desde aquí, hasta las Peñas del Iregua y el túnel de Viguera se nos presentan muchas tentaciones para descubrir.